El domingo pudimos ver en el estadio un partido, como tantos habrá en esta liga, de superhéroes contra hombres. Pasó lo que tenía que pasar, sin la vergüenza del año pasado para los racinguistas.
Aunque hubo algunos "advenedizos" que vinieron a disfrutar del partido del Barsa, a los abonados lo que nos interesaba más era ver a las nuevas caras, y sacar algunas conclusiones.
En primer lugar, parece que los laterales van a estar mejor cubiertos que el año pasado. Francis y Cisma (de tanto tratarlos de modo conjunto acabo confundiéndoles) son solventes y se incorporan bien a ataque. Buenos fichajes para este año.
En el centro del campo vimos por los lados a un Kennedy poco activo, que no intentó muchas cosas, y a Arana, que sí lo intentó, aunque contra el Barsa es difícil. Colsa estará fino más adelante, y Diop lo hizo muy bien en defensa, pero sigue limitado en el toque. Munitis corrió y puso ganas y Tchité... menos mal que se ha ido.
La segunda parte nos dejó ver tres caras nuevas. Adrián estuvo bastante mal para ser su partido de debut en el Sardinero. Casi molestaba a sus compañeros al quedarse quieto en las jugadas por banda, y no se le vió participar. Es su primer partido, así que esperemos que mejore.
Tziolis es una torre en el centro del campo. Tiene mucha planta, se le vé. Ahora queda saber qué más tiene. Tiempo al tiempo.
Y para el final, el plato estrella: Nahuelpan hizo que saliese muy contento del campo, casi como si hubiésemos puntuado. Salió al campo como salen los toros a la plaza, al galope y con la cabeza alta. Presionó, peleó y tiró de sus compañeros. Me encantaron esas ganas y ese hambre, esas carreras y pelea dedicadas al público y a sus compañeros. Me recordó a ese Alberto López Moreno, que en sus mejores tiempos elevaba la moral de la grada con un par de carreras para presionar a los defensas. Se bregó con los centrales del Barsa y bajó algunos balones largos. Ahí me recordó al Toro Mazzioni, ese que nos llevó a primera y al que no se renovó, nunca entendí muy bien por qué. Y después de todo eso, hizo alguna jugadita encarando y driblando. Quise ver picardía y técnica, aunque reconozco que esta parte puede ser espejismo. Si tuviese ese qué se yo del Petete Correa...
Veremos qué es lo que hay con Rosemberg, pero me conformo con que todos los partidos Ariel nos deje la entrega del primero.
Racing de Santander




